Sin prisa, pero sin pausa…

Rubén Yánez, maestro warao de la comunidad Wakajara de Manamo, lleva días organizando el viaje para Tucupita, capital del estado Delta Amacuro.  Aunque no tiene lancha con motor, tiene una misión que cumplir: llevar a cedular a un grupo de vecinos de su comunidad y darle el aventón a varias artesanas que tienen un compromiso con Fundación Tierra Viva.  Habla con Melo, otro warao dueño de una curiara, y es así como una madrugada de los primeros días de junio se enrumba con 25 personas para Tucupita. La travesía es larga y pesada. Son tres días a canalete, sin parar los brazos, bajo el sol, la lluvia inclemente y el hambre.

Cada vez es más recurrente que los warao apelen a sus curiaras para llegar a Tucupita; en estos días no es fácil tener una lancha con motor, ni costear el aceite –al menos 7 litros desde Wakajara de Manamo- ni mucho menos la gasolina que escasea. Sin embargo, algo notable está sucediendo, sea como sea, las artesanas warao están llegando a nuestra oficina en Tucupita para entregar sus pedidos.

Ya nos tocó ver el año pasado a María Luisa, una artesana warao con más de 70 años de edad, llegar a Tucupita con su curiara, luego de tres días dándole canalete, para llevar un moisés que le habían encargado en la feria de Puerto La Cruz.

Artesanas en taller de empoderamiento

Estos proyectos apuntaron a tres objetivos fundamentales:

1)    Que las mujeres artesanas vieran en el tejido, su saber ancestral, una oportunidad de trabajo real, capaz de generar ingresos para sus familias. Para lo cual fue necesario
trabajar en piezas de innovación, calidad, limpieza,  y sobre todo, la responsabilidad.

2)    Una estrategia de mercadeo y comercialización que garantizara las ventas continuas.

3)    Promover la cultura de los pueblos indígenas, para que se conozca la historia que está detrás de cada producto, dándoles el valor y la dignidad que se merecen.

Cuando en julio 2018 finalizó el proyecto Mujer Indígena Emprendedora nos sentíamos un poco angustiados por  la sostenibilidad del proyecto debido a la disminución de los viajes a las comunidades. En los últimos meses de ejecución nos concentramos en la construcción de una red, y vez tras vez, advertimos que los viajes disminuirían y que era necesario que se organizaran y llegaran hasta nuestra oficina de Tucupita.

A pesar de continuar con el apoyo de Chevron hasta la fecha, este año hemos ido solo tres veces por razones de seguridad. Han sucedido hechos lamentables que le han costado la vida a varios warao.

Grupo de artesanas con certificados de la Red

¿Cuál es el balance al día de hoy?

Lo primero que tenemos que decir es que las artesanas warao no han cesado de llegar a la oficina a traer sus encargos y preguntando si hay algo más para hacer. No importa de qué comunidad sea, ni cuán lejos esté. De modo que seguimos colocando pedidos y obteniendo respuesta.

Es evidente que las artesanas han comprendido que tejer puede ser un trabajo que les permite valerse por sí mismas. En coordinación con el Banco del Tesoro se han abierto y se continúan abriendo cuentas a las artesanas. Una vez entregado el pedido en la oficina de FTV, el pago es inmediato y las artesanas lo saben. Es por ello que las mujeres van con su tarjeta y compran comida, medicina y ropa para sus hijos y regresan a casa con bienes que compraron con su talento. Hemos sabido de artesanas que han comprado cocinas, colchones, se han colocado sus dientes, entre otras cosas.  No hay manera que las artesanas que viven en las comunidades fluviales puedan llamar por teléfono para avisar que vienen para que las esperen, así que debemos destacar la solidaridad y el esfuerzo del equipo de FTV-Tucupita que las recibe no importa el día ni la hora.

Artesano de Volcán haciendo hielera

Desde enero a mayo de este año un promedio de 300 artesanas y artesanos –cada vez se suman más hombres-  han cumplido pedidos tan sólo para dos clientes de 18.882 piezas, (Franceschi Chocolate y Destilerías Unidas). Habría que agregar las artesanías que hacen para otros clientes como Carol Leal y Filantropie, así como las compras que hace FTV para vender a través de la tienda en línea Productos con Historia y Mercado Libre.

De lo antes dicho, cabe destacar que las gestiones de mercadeo y venta no han cesado y que las ventas corporativas son importantísimas para la sostenibilidad del negocio.

Los tiempos de entrega han mejorado; destacamos a las artesanas de Volcán, una comunidad terrestre ubicada a media hora de Tucupita, que ha trabajado con constancia y responsabilidad, cumpliendo a cabalidad los pedidos –muchas veces superando las cifras- y sacándonos de algunos apuros.  Es gracioso, pero algunas vigilan el cumplimiento de las otras. En Volcán se han beneficiado más de 60 familias. Algo interesante es que la escasez de empleo en la zona ha motivado que incluso criollos estén sumándose a tejer cajitas para Franceschi Chocolate.

María José con potes para un cliente

No olvidamos nuestra labor de exaltar la cultura y sus cultores, por eso, cada pieza que vendemos lleva colocada una tarjeta que nos habla de los warao, de la artesana que hizo la pieza y la comunidad donde vive. Lo mismo hacemos por nuestras redes sociales. Creemos, y los hechos así lo demuestran, que nuestros compradores realmente aprecian lo que están comprando y valoran el esfuerzo y talento de las artesanas.

Nos alegran estos resultados porque nos demuestra cuán cierto es aquel proverbio que dice “que no le des un pez sino enséñales a pescar”. Todos los días estamos aprendiendo, nadie ha dicho que es fácil trabajar con la gente, son procesos largos y duros que implican años.  Pero si les acompañas con respeto, cumples lo que prometes y eres empático, los resultados se dejan ver.

Todavía falta mucho por hacer. Queremos ver una red de mujeres fortalecida y funcionando en la lucha por sus derechos. Organizadas para alcanzar otras metas. Vamos poco a poco, sin prisa pero sin pausa.

Grupo de artesanas de Sagaray y Ceibita Indígena

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¿Cómo debemos atender la contaminación por plásticos?

Este será uno de los temas a discutirse en la consulta del Global Environmental Facility (GEF) a la sociedad civil y la 56a reunión del consejo del GEF, a realizarse entre el 10 y el 13 de junio en la ciudad de Washington, para el cual Fundación Tierra Viva fue invitada.

Específicamente el lunes 10 estará dedicado a la sesión titulada “Plastic Pollution: How do we tame this menace? Solutions from CSOs, government and the private sector”.

En esta sesión se presentarán ejemplos prácticos del manejo del plástico alrededor del mundo que están siendo desarrolladas por organizaciones de sociedad civil, comunidades indígenas y comunidades locales, incluyendo a beneficiarios del Programa de Pequeñas Donaciones del GEF.

También contará con la participación de ONG internacionales, expertos, gobiernos y sector privado en un diálogo interactivo con la audiencia.  El diálogo contará con experiencias prácticas y lecciones aprendidas sobre la producción, consumo y manejo de desechos plásticos y las oportunidades para participar con los sectores público y privado para contribuir a la solución en diferentes etapas del ciclo de los plásticos.

El panel de la sesión estará conformado por:

  • Emily Woglom, vicepresidente ejecutivo de Ocean Conservancy
  • Froilan Grate, director ejecutivo de GAIA Filipinas
  • Coletha Ruhamya, miembro del Consejo Consultivo del GEF, Rwanda
  • Jennifer Ragland, directora de Sustentabilidad de Coca-Cola

Posteriormente, se organizarán grupos de trabajo para discutir las experiencias de organizaciones de sociedad civil, el sector privado y el gobierno en las etapas del ciclo de vida de los plásticos:

  1. Producción
  2. Consumo
  3. Manejo de desechos

Fundación Tierra Viva fue invitada a estas reuniones al manifestar su interés y experiencia de trabajo en la promoción del consumo responsable de las bolsas plásticas en alianza con Botiquería desde el año 2012.

Así, esperamos aprender de las acciones informativas y educativas que se han desarrollado en otros países y mostrar parte del trabajo realizado especialmente con los videos:

Saneamiento ambiental

La pastillita

Las bolsas matan el ambiente

Asimismo, podremos hablar de la alianza @miciudadrecicla dónde la articulación entre actores públicos y privados ha promovido el reciclaje de plástico y de otros residuos.

Una donación que reconoce el trabajo de Fundación Tierra Viva

“Un espacio para celebrar el arte y la artesanía de la fibra, de la gente y de las culturas”. Así definen la razón de existir la hermosa tienda Cesta República, ubicada en la calle Válgame Dios, en la zona de Chueca, Madrid, idea de unas emprendedoras venezolanas.

En este acogedor lugar encontraron puesto las cestas que con tanto cariño tejen nuestras artesanas warao. 

Además de vender cestería de Venezuela y de muchas partes del mundo, hacen exposiciones, talleres y eventos de diversos tipos.  El mes pasado se realizó la exposición de Cristina Colichón, “Destejido. Trama y urdimbre de tiempos y fibras distantes”, y para esa fecha Maitena, una de las dueñas, nos compró varias piezas. Lo interesante fue que al concluir la exposición, parte de la venta fue donada a Fundación Tierra Viva para apoyar la labor que realiza con las artesanas warao.

Agradecidos con esta iniciativa de Cesta República, invitamos a los que pasen por Madrid a visitarlos y a seguirlos por sus redes sociales @cestarepublica

Fundación Tierra Viva dictó un taller sobre la práctica de poda en las plantaciones de cacao en Canoabo

La actividad permitió brindar formación en técnicas agroecológicas a productores de la región, para mejorar la productividad y también apoyar en el fortalecimiento de la Asociación Única de Productores de Cacao de Canoabo (AUPROCA).

Con la finalidad de ofrecer formación adecuada acerca de las plantas de cacao, así como para realizar un procedimiento que disminuya y controle las plagas y enfermedades, del 29 al 31 de mayo se desarrolló un taller de reconocimiento de plagas y enfermedades de cacao y la práctica de poda, actividad que forma parte del Plan de manejo integral de plagas y enfermedades del cacao, enmarcado en la iniciativa Canoabo Sustentable.

Según varias investigaciones, una de las causas del bajo rendimiento de cacao  en Venezuela, estimado en 240 kilogramos por hectárea, se debe, entre otras razones, a la avanzada edad de las plantaciones, a su deficiente manejo agronómico, a la baja densidad de siembra y al mal manejo de su estructura aérea, ya que la mayoría de las plantaciones tienen un crecimiento libre, sin ningún tipo de poda.

De acuerdo a un diagnóstico realizado por Fundación Tierra Viva en 2019, en plantaciones de cacao de la región de Canoabo, estado Carabobo, existe una alta incidencia en dos enfermedades que disminuyen la producción de cacao, como son la escoba de bruja (Crinipellis perniciosa) y las agallas o bubas del cacao (Calonectria rigidiuscula).

“La escoba de bruja es una enfermedad con más de un siglo de detección en el cultivo de cacao, siendo una de las más limitantes, ya que crece sobre el tejido miasmático produciendo hiperplasia e hipertrofia de los mismos sobre yemas, cojines florales o frutos. Un árbol con brotes y cojines florales afectados se debilita y se hace improductivo, pudiendo ocasionar pérdidas de un 20% de los frutos durante las cosechas, por lo que se considera una de las enfermedades más devastadoras del cacao a nivel mundial”, explica Saray Colmenares, ingeniero agrónomo y asesora de Fundación Tierra Viva en materia de producción agroecología de cacao.

Añade Colmenares que las agallas de puntos verdes es causada por el agente Fusarium decemcellulare, y aunque no es una enfermedad devastadora, es silente ya que puede disminuir la producción de cacao al afectar los cojines florales a largo plazo. 

Tratamiento de plantaciones de cacao

Para controlar estas plagas y enfermedades existen recomendaciones de aplicación de agroquímicos cuando hayan sido agotadas todas las técnicas de manejo cultural. “El cuidado del ambiente ayuda a preservar la riqueza del bosque cacaotero para que las interrelaciones entre los componentes del ecosistema no se vean alteradas por el desbalance que generaría el uso irracional de los pesticidas, que lejos de solucionar un problema lo incrementaría”, destaca Colmenares.

Por otra parte, es importante establecer prioridades en la toma de decisiones para fijar las medidas más adecuadas en el manejo de las enfermedades. En tal sentido, al efectuar una buena poda de formación y mantenimiento del árbol de cacao, se combinan a la vez, el saneamiento de la planta de malezas epifitas, ramas enfermas, improductivas o afectadas por insectos y también se logra una mejor distribución de la fructificación, que estimulan incrementos en la producción de la planta.

A juicio de Colmenares, es importante no solo enseñar en uno o dos talleres lo explicado anteriormente, sino que los productores sean conscientes de la trascendencia de mejorar las condiciones en las cuales se desarrolla el cacao, y por otra parte, que las instituciones encargadas de ofrecer este conocimiento hagan un seguimiento a las prácticas.

Equipo de trabajo

Durante la realización de este taller, cuya organización estuvo a cargo de Jordana Ayala, gerente de proyectos socioambientales de Fundación Tierra Viva, participaron 23 personas: productores socios de AUPROCA, integrados por José Hernández, Arturo Faraco, Francisco Hernández, Cesar Robles, César Bellera, Luis Salvatierra, Nemecio Moya, Antonio Guinand, Delfín Conde, José Vicente Hernández; además de trabajadores de fincas, estudiantes de la Escuela Técnica Carlos Sanda, quienes realizan pasantías en algunas fincas de la zona y profesores de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, núcleo Canoabo. Las prácticas se realizaron en las fincas de los productores de AUPROCA (Unidad Productiva La Trilla, Hacienda Carabobo y la Finca “Los Luises”).  José Hernández, presidente de AUPROCA opina que “el realizar el taller en tres parcelas diferentes nos dio la posibilidad a los productores de observar en el terreno, las distintas plagas y enfermedades que atacan el cultivo del cacao y las recomendaciones para enfrentarla o convivir con ellas si fuese el caso”.

Cabe destacar el entusiasmo de los participantes y la expectativa por poner en práctica estas labores en sus fincas. Se aspira que este trabajo permita organizar las actividades con apoyo de AUPROCA, dado que es una tarea ardua, porque a la mayoría de las fincas no se les ha realizado poda, o se ha ejecutado de manera parcial.

De la jornada, José Hernández, presidente de AUPROCA manifestó: “felicito a Fundación Tierra Viva porque en estos momentos ha logrado motivar a los productores a recibir todas estas capacitaciones, se notaba la emoción en sus rostros al intercambiar ideas de la forma más adecuada de podar una planta de cacao y fue una experiencia de mucho provecho”.  Adicionalmente, el productor César Robles expresó sus felicitaciones a AUPROCA “por el taller; estoy agradecido por la enseñanza y espero que haya otro muy pronto”.

El taller fue dictado por la ingeniero agrónomo Saray Colmenares, con la colaboración del Sr. Luis Estrada, productor de cacao del sector La Belén, en Las Trincheras, Naguanagua, quien ha comprobado de manera exitosa las prácticas de poda en su finca. 

Consultoría cacao resiliente

Este taller se inscribe en la consultoría “Producción de cacao resiliente ante el cambio climático en Venezuela” que ejecuta Fundación Tierra Viva para BID Invest, cuyo objetivo es fortalecer las habilidades técnicas de plantación y cultivo de productores de cacao en la región de la cuenca del rio Canoabo en Venezuela, buscando agregar valor para el desarrollo sostenible, y que culminará en diciembre de 2019.

Alejandro Luy, gerente general de Fundación Tierra Viva comenta adicionalmente que “este taller forma parte de las acciones que múltiples actores, incluyendo nuestra organización, vienen ejecutando bajo la consigna de Canoabo Sustentable, las cuales se orientan a la conservación de la cuenca del río Canoabo, la promoción del turismo basado en las riquezas naturales y culturales de la región, la producción agroecológica de cacao, café y otros rubros que contribuyan con la economía local y la alimentación de los pobladores, así como también con el conocimiento y la conservación de la diversidad biológica”, señala Luy.

De esta manera, Fundación Tierra Viva continúa apoyando proyectos socioambientales que, bajo un modelo de desarrollo sustentable, buscan mejorar la calidad de vida del venezolano.

Un nuevo pedido para Volcán

El pasado 25 de abril el equipo de Fundación Tierra Viva-Delta, se reunió con 62 artesanos warao de la comunidad Volcán, ubicada a media hora por carretera desde Tucupita.
Aprovechando el alto número de participantes, conversamos sobre dos tópicos importantes:
1) La importancia de mantener la limpieza de las piezas. Esto implica sin tierra ni insectos, a propósito de una situación que se presentó en la última compra de cajitas chocolateras para nuestro cliente Franceschi Chocolate. Fue necesario volver a insistir en el asunto debido a que para este pedido se incorporaron nuevos artesanos y es parte de las funciones de Fundación Tierra Viva vigilar que se cumplan los estándares de calidad.
2) Colocación de un pedido de 200 cestas de bora para Ron Diplomático. Se presentó el modelo, el tamaño requerido y el tiempo para la entrega.

Bárbara Lárez explica las características de la cesta

Se abrió la discusión sobre el precio a cobrar, finalmente se acordó un precio inicial, que se ajustará de acuerdo a la inflación, en el que todos estuvieron de acuerdo. Cabe destacar que los pedidos de nuestros clientes corporativos han garantizado trabajo continuo a las artesanas warao. Desde mayo 2018 hasta abril 2019 han elaborado 18.724 piezas por encargo. Y continúan trabajando para pedidos de Ron Diplomático, Franceschi Chocolate y Filantropie.
Pensemos por un momento lo que significan estos pedidos para una población que vive en un espacio rural, marginados de todos los servicios, con muy poca o ninguna oportunidad de empleo -especialmente las mujeres- recibir directamente en sus casas una solicitud para la elaboración de piezas artesanales, con garantía de pago inmediato a la entrega.
Además, lo más bonito es que este trabajo está relacionado con su ser cultural, con lo que les enseñan en casa desde pequeñas. Cada pieza tiene un sello personal. Este trabajo tiene la virtud de ser en realidad un entretenimiento, como ver televisión. Otra ventaja es que no tienen que abandonar a los hijos ni las labores del hogar. Y de ñapa, la materia prima está cerquita de la casa, a veces, debajo.
La comercialización es uno de los ejes del proyecto Tejiendo Esperanzas, financiado por Chevron desde el año 2010. Seguimos insistiendo en el desarrollo sustentable como el único que garantiza la permanencia del hombre en este planeta.

Colección Maraisa

Desde hace más un año la diseñadora Carol Leal, ingeniera de profesión y orfebre por  pasión, contactó a Fundación Tierra Viva para encargar algunas piezas hechas a mano por las artesanas warao, con quienes trabajamos desde el año 2010, en el marco de los proyectos Tejiendo Esperanzas y Mujer Indígena Emprendedora, financiados por Chevron y la Unión Europea, respectivamente.

Así comenzó una respetuosa relación de trabajo que culminó con la colección Maraisa, vocablo que en warao significa amigo.

La idea de Carol fue hermanar en una fusión, los rígidos metales que utiliza en su taller con el moriche, la suave fibra vegetal con la que tejen las mujeres warao. El reto adicional fue llevar las típicas piezas utilitarias como posavasos y servilleteros a pequeñas piezas para zarcillos y pulseras.

En este desafío se enrolaron las artesanas Nélida López y Nirka Sosa, de la comunidad Sagaray, con una extraordinaria “pinza fina” ideal para puntadas pequeñas. Después de varias pruebas, lograron el tamaño ideal.  Los colores utilizados son naturales; el amarillo extraído de la planta conocida como onotillo, el rosado de la “chinchamochina”, el morado de la bora, el marrón-rojizo del carapo y el marrón grisáceo del barro. De esta manera la colección Maraisa es también amigable con el ambiente.

Esta colección es una prueba de lo posible. De cómo la orfebrería puede amistarse con la artesanía, y juntos, dar vida a piezas minimalistas y modernas. Que lo tradicional no está reñido con lo actual; y sobretodo, que las artesanas warao están abiertas a trabajar con diseñadores de moda y orfebres para ampliar su mercado y para ofrecer su arte sin desvirtuar lo  ancestral.

La colección estará disponible a partir del 22 de abril en nuestra tienda en línea Productos con Historia en el enlace: Coleccion Maraisa

 

Carol Leal acompañada de las artesanas warao Nirka Sosa (der), Nélida López (izq.), Mélida Sosa (detrás)

Jornada de salud en El Moriche

El 11 de abril se llevó a cabo una Jornada Médico Odontológica en la comunidad warao El Moriche, parroquia San Rafael, municipio Tucupita, estado Delta Amacuro.
Un equipo multidisciplinario atendió a 671 personas, de las cuales, 390 se desparasitaron, 214 consultas médicas y 32 recibieron atención odontológica. Adicionalmente, se prestó servicio de barbería a 35 personas.

Atención odontológica a niño warao

Estas jornadas se han realizado en distintas comunidades warao -es la 5ta. desde septiembre 2018- donde habitan las artesanas, y sus familias, que participan en el proyecto Tejiendo Esperanzas. Son un paliativo en comunidades que no tienen atención médica. Donde no existe, como debería ser,  ningún centro de salud cercano. Las personas deben viajar hasta Tucupita, entre uno y dos horas en lancha, para ser atendidas. La situación se agrava cuando las personas no cuentan con embarcación para trasladarse, que penosamente son la mayoría. Vemos con mucha preocupación y tristeza como enfermedades que pudieran ser atendidas con éxito se transforman en letales. Los niños son los más afectados.

Servicio de barbería

Esta jornada estuvo coordinada por el Dr. Reinaldo Marquez en representación de la A.C. El Paraguero, en el marco del Proyecto Comunidades Saludables,  y la Fundación Tierra Viva que ejecuta el proyecto Tejiendo Esperanzas. Ambos proyectos son financiados por la empresa Chevron. También contamos nuevamente con el apoyo de Médicos Sin Fronteras, que donó medicinas e instrumental médico.

Atención médica

El doctor Reinaldo Márquez ofrece declaraciones

Asistentes a la jornada